martes, 24 de noviembre de 2009

Amar amando de Horacio Guarany. Canción.


Amar, amar, amar,
amar de frente!
Amar desde la vida
hasta la muerte;
amar, amar las cosas
y la gente;
amar de cara al sol
sin esconderse,
Ay!

Amar como ama el niño
sus juguetes,
amar como ama el pájaro
su nido;
amar, amar la flor,
amar el trigo
y tu cintura fresca
de rocío,
Ay!

No puedo vivir sin amar amando,
amar como te amé y me has amado;
amar, amar, amar sin que sea pecado,
amar, amar, amar amando.

Lararara...

Recitado:
Amar es dar la vida a cada rato,
amar es no hacer trampas,
es dar la cara,
amar es el jugarse por su pueblo;
amar como te amé y tú me amabas!...

No puedo vivir sin amar amando,
amar como te amé y me has amado;
amar, amar, amar sin que sea pecado,
amar, amar, amar amando.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

ALAS ROTAS


Y ahora que ya todo terminó? Ahora que ya no existe ni la más mínima esperanza de retomar algo de esto que nos unía? Ahora que no quiero molestarte ni con un mail, porque no sé cómo estarás y si podrá molestarte que te llegue algo mío porque tu corazón dolorido por la muerte de tu hermano tan querido no acepta nada? Ahora...qué hago yo? Cómo hago para sacarme este amor del alma? Cómo hago para sacarme la ilusión nueva que se había formado en los últimos meses con mis cuentos verídicos de nuestra historia y mis poemas? Yo sentí que te habían llegado, me dijiste que te asombró mi manera de escribir y que recordaste todo lo vivido, y por último en aquel último mail  en que me decías que esperabas otras "asiganturas pendientes" que era el nombre de uno de mis cuentos, yo me ilusioné Juance y mucho. Además me dijiste que venías a Buenos Aires, viste una foto mía actual y me dijiste que estaba re buena todavía.
¿Qué hago Juance con todo eso? ¿Cómo me lo saco del alma, del corazón o de donde sea este amor? Es difícil la tarea que ahora me toca amor, es casi imposible, un amor tan antiguo, tan genuino, tan profundo, tan afanosamente guardado para ser entregado y expresado al ser amado antes de que ya sea demasiado tarde, no es fácil de sacar de un sólo golpe. Me rompiste las alas y ya no puedo volar amor mío.

No Juance querido mío, haré muchas cosas de ahora en adelante o no haré ninguna, lo que me estoy dando cuenta es que será muy difícil casi imposible ya dejar de amarte.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Ya no tengo palabras




Ya no tengo palabras para este amor, es un amor terminado, un amor sin futuro, un amor sin amantes, debe terminar, es necesario para mi salud anímica. Seguiré siendo su amiga y más aún ahora que está de duelo, pero ya no puedo hablar más de nuestro amor como si existiera, no existe, todo lo relacionado con él forma parte del pasado, no tiene nada en el presente y menos aún en el futuro. Duró mucho, cuarenta años, duró una vida, tengo que olvidarlo para siempre y quedarme sin sueños de amor. Al fin de cuentas ya es tiempo, aunque me haya equivocado con los amores de mi vida, tuve mis oportunidades, una de ellas me la sacaron, la otra se fue solo y el tercero el único con el que formé una familia fue el error mas grande de mi vida. Suficiente. A esta edad y con esa experiencia no da persistir en el amor, aunque sea una romántica empedernida. Debo pensar en otras cosas.
Ahora yo digo: si con 56 años, no tengo pareja, no tengo hermanos, no tengo nietos, no tengo sobrinos, no tengo padre, pertenezco a una familia de tres personas, madre anciana, hija joven y yo, qué puedo hacer para ser feliz? Yo no encuentro nada, sólo encuentro algunas cosas para vivir en paz, que es como un anticipo de la paz eterna.
Veo que hay gente de mi edad, mujeres sobre todo que han llegado a esta etapa con otras connotaciones, algunas parecen estar viviendo el mejor período de sus vidas, cuál será la diferencia? los nietos? los maridos? los amantes? las profesiones? los liftings? No sé, solo se que no es mi caso y que yo me siento más cerca de la muerte que de la vida.
Amar a Juance era mi ilusión de vida, era mi sueño y mi secreto proyecto para algún momento, pero no puedo dejar de reconocer que todo eso sólo estaba en mí. Qué se le va a hacer es así. Fuí una linda mujer, tuve muchas oportunidades de buenos hombres, cometí el error de elegir el peor después de que me obligaron de jovencita a dejar a Juance. Juance también reconoció mis bondades en algún momento, tuvimos nuestro momento y aprobamos nuestra materia pendiente, después que me separé todo eso se acabó, te asustaste y se acabó. Ahora ya es tarde, para mí por lo menos. Aunque creo que nunca podré dejar de amar y de estar amándote.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Todo cambió


Y no, no va a terminarse como lo había previsto porque el lunes recibí otro mail respondiendo al último mío donde me llegaba una noticia trágica, la muerte de uno de los seres que vos más amás, tu hermano y entonces no, entonces todo cambia, entonces te mandé un mail diciéndote lo que pude, lo que me salió del alma, porque para esas circunstancias no hay palabras y luego ya desesperada por saber cómo estabas te llamé y no contestaste, pero en medio de tu dolor te hiciste un lugarcito y saliste a la calle y me llamaste. Traté de que te desahogaras y me contaras todo lo ocurrido, lo hiciste, hablamos casi media hora y al final te repetí lo que ya te había ofrecido en el mail, que estaban mis teléfonos abiertos para que me llamaras a la hora que quisieras y mi mail igual, si alguna vez tenés deseos de hablar y no querés amargar más a tu familia. Te dejé todo y te dí todo lo que pude, por ahora sólo mi oído, mi capacidad de escucha y también mi palabra y luego, si venís a Buenos Aires y querés verme lo haré, aunque ya no quería, o mejor dicho trataba de no querer. No sé si vendrás a Baires, no sé si me llamarás o si me enviarás un mail, yo te mandaré uno mañana por el fin de semana y luego si no contestás dejaré pasara días y así iré viviendo sin saber bien cómo estás pero siempre al fin en contacto con vos, porque ahora menos que nunca tengo que enojarme con vos, menos que nunca tengo que reprocharte nada, estás de duelo y un duelo que yo conozco y que es tan grande como el que se vive con los padres, es una parte de uno mismo que se va cuando se va un hermano.
 Por eso, esta vez y por mucho tiempo soportaré estoicamente tus silencios y tus ausencias. Me limitaré a estar a la distancia, sin esperanzas de respuestas, más que nunca debo recordar esto, habrá menos respuestas que nunca, porque te conozco y sé que te meterás adentro de tu caracol y sólo sacarás la cabeza para trabajar. Pero si eso hará que te sientas mejor, bendito sea, yo siempre voy a quererte mi amor, siempre. Siempre voy a estar amaramándote.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Llegó tu respuesta


Tu respuesta llegó...y fue tan ínfima, tan insulsa, tan sin sentimiento, tan evidentemente obligada que decidí no escribirte más. No voy a enviarte más mails y menos aún dedicaré mi limitada inspiración a dedicarte versos. Quizás siga escribiendo cuentos sobre nuestra historia, porque es interesante todo lo que nos pasó, aunque termine de una manera tan anodina. Pero de verdad tuvimos una historia de película nosotros dos, que a mí me hubiese gustado que fuese comedia con final feliz por supuesto, pero terminó en drama, es decir con final triste, la pareja termina separada para siempre y nunca jamás vuelven a encontrarse...quizás solamente él vuelva para su velatorio, ella así lo dejará como pedido. Este es el final que tengo previsto para nuestra historia que con tantos cuentos escritos, ordenándolos ya tengo casi una novela. No creo que la pueda publicar, es difícil hacerlo en este momento en el mundo, me consta, tengo una amiga escritora que hace años trata de publicar su novela y las editoras no se arriesgan con los escritores nóveles.


Pero yo no tengo esas pretensiones, sólo quiero dejarla para mi hija, porque ahora no conoce todos los momentos vividos juntos, sólo algunos y por lo tanto cuando yo muera quiero que ella sepa todo lo que viví con vos y hasta dónde, hasta qué extremos de riesgo llegué sólo para que nuestro amor no terminara y al contrario se concrete y se afiance.


Logré concretarlo, no logré que se afianzara, tuviste mucho miedo cuando me separé, creiste que te separaría de tu familia supongo y por eso allí comenzó el final de nuestra relación.


Después con el tiempo se retomó por mails y algunas esporádicas llamadas. Ya no queda ni eso, sólo algún escueto mail que no permitiré sea lo único que quede. Me parecen una falta de respeto a un amor como el nuestro, ofenden a este amor. Por eso, desde hoy no volveré a escribirte y quizás así pueda exorcizar a los demonios que pululan en mi mente haciendo que pretenda que volvamos a amarnos.