jueves, 18 de agosto de 2011

Por qué




Me pregunto por qué habré escrito todo lo que escribí en la entrada anterior, si parece que hubiese sido para mala suerte. Hoy ese hilo que yo llamaba fuerte no parece serlo tanto y por lo menos por el momento hemos cortado nuestra comunicación.
 Hubo una breve discusión telefónica, una palabra y un corte intempestivo de teléfono. Hubo también varios mensajes de texto míos, hubo pedidos de perdón, hubo un mail y nada sirvió para retomar el diálogo, lo cual me está diciendo que no quiere hacerlo.
 Y en cierto modo puedo entenderlo, estará cansado, yo también lo estoy, esta es una relación desgastante, aunque con poco movimiento, nada de presencia y nada de control, es desgastante. Hacer una llamada y no saber si el otro puede o no contestarla, hablar y en el fondo no saber de qué porque por un lado el mío, sé perfectamente de qué quiere hablar y yo sólo de eso no quiero y por otro lado, el suyo, tiene alguna idea de que yo quiero hablar aunque no le importa de qué, y ni siquiera está seguro si quiero lo mismo que él o no, bueno todo eso desgasta, cansa.
 A mí me estaba cansando tanto de lo mismo y a él seguro que también pero al revés, tan poco de lo mismo, en definitiva que fue una relación basada en un sólo hecho que se daba cuando yo asentía y eso no lo hacía muy amenudo.
 Sé perfectamente que si ahora lo llamo y le digo que es para eso enseguida nos comunicamos, pero es justo? es digno? es placentero para mi? me alcanza? es esto lo único que espero de una relación? Tengo que conformarme con esto y nada más a esta altura de mi vida? A la única pregunta que no le contesto un NO terminante es a la última, porque pienso que quizás yo sigo soñando con una vida que ya pasó, con un sueño que nunca se va a cumplir y que si quiero tener alguien que tenga aunque sea un leve interés por mí y más que alguien, que sea específicamente Juan Carlos, deberé conformarme solamente con lo único que me puede dar. Pero me duele... siento que merecía más de un hombre... pienso que merecía más de él... pienso que nunca me valoró... y pienso que sigue sin hacerlo.
 No estoy dispuesta a permitir que me subestimen. No voy a hablarle más, por lo menos no iniciaré yo el diálogo, ya me cansé, prefiero estar sola antes que no ser tratada con dignidad. Aunque lo siga amando mucho, tanto como hace muchos años...