Cada vez que entro a mi blog me quedo un rato extasiada mirando la imagen que puse en la cabecera, se trata de Montmartre, la famosa calle de París, que hoy alberga a un tumulto de personas porque allí se reúnen los pintores callejeros a pintar allí mismo sus obras y venderlas. Es un lugar maravilloso. Pero la imagen de mi blog es de la misma calle el siglo pasado y como me agradan sobremanera los paisajes antiguos y sobre todo ciudades, calles o casas, entonces este me hace sentir deseos de poder viajar en el tiempo y encontrarme en esa callejuela recorriédola, cubierta con un largo vestido, una capelina y una sombrilla, del brazo de un apuesto joven de traje con moñito y sombrero bombé. Ja ja, me río yo misma de mi romanticisco tan poco de moda.
Pero realmente es así, mucho me hubiera gustado vivir en aquellos años cuando todo era menos dinámico y má vivible y cuando los amores eran también mucho más románticos, mucho más sinceros y además realmente una pareja podía amarse mutuamente.
Los grandes amores de la historia conocida y no conocida se han dado en siglos anteriores y hasta la primera mitad del siglo XX, luego...bueno, luego todo fue locura y pasión, pero amor verdadero ya es difícil de encontrar. Casi no conozco parejas que digan amarse, a veces pienso que sí lo sienen pero resulta ser una especie de vergüenza y de desubicación en tiempo y moda decir que se está enamorado o que se ama a alguien.
Me apena esta falta de amor actual, el mundo se transforma de una manera negativa sin el amor, involuciona, todo es descartable, de plástico y papel, hasta el amor.
Por eso pienso que quienes lo están pudiendo vivir todavía lo valoren y lo cuiden porque el AMOR, así con mayúsculas, es una más de las especies en estinción de este planeta.
16/11/2010. N.de R. La imagen de que se habla en esta entrada fue suprimida en el día de la fecha por cambio total de la plantilla del blog.

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