martes, 20 de octubre de 2009

Más paciencia...


Hoy, como casi fue un ultimatum lo que te envié ayer ("ya sé lo que voy a hacer si no recibo aunque sea una línea tuya...", le aclaré que no me iba a  suicidar, si no lo hicie antes por lo peor que me pasó en la vida, no lo haría ahora, pero tenía) un plan. Bien, hoy recíbo no una, DOS, líneas pidiéndome por favor que le tenga paciencia, que se la tenga, si, si, SI Sí, así como convenciéndome y saludándome con un beso.
Y ahora que hago? me dije a mí misma, me quedan dos opciones a) le tengo paciencia como me pide y lo espero hasta el fin de los tiempos o b) trato de encontrar otro hombre que valore lo que soy capaz de dar y es mucho. Pero hay un problema....Encontrar otro hombre no digo que sea lo más fácil del mundo a esta altura de las circunstancias, pero se puede, lo que no se puede es ...enamorarse si una ya está enamorada!!
Cómo se hace para quitarse de encima ese amor que dura desde hace tanto tiempo? Qué recorrió fronteras, distancias, tiempo uff, ni hablar, contrariedades, nacimientos, muertes, casamientos, separaciones, es un amor que anduvo con su monito al hombro siguiéndonos a nosotros todo el tiempo porque no quiere estar en ottro lado, porque no quiere ser el amor de otra pareja, quiere ser "nuestro amor", quiere algún día realizarse en nosotros. No, hijos ya no, ya cada uno tiene los suyos, ese tiempo pasó. Pero todavía queda el tiempo de la compañía juntos, del viajar, del disfrutar tantos años de infortunio, de darnos el descanso y el disfrute que nos merecemos, a puertas abiertas, a campos abiertos, abrazados por las multitudes, como nunca pudimos salvo aquellos únicos seis meses de adolescentes, después todo fue o imposible o clandestino y en tan pocas dosis, porque la distancia impedía la frecuencia, por tiempo, por razones económicas, por las familias, por lo que sea. Por eso es muy difícil quitarse del alma este amor que creció con nosostros, que nació cuando éramos casi niños todavía y que permanece (por lo menos en mí) ya comenzado el otoño.
Y...seguramente como siempre que me pediste algo, haré como me pedís, te tendré paciencia.....amor mío, porque podré encontrar un hombre que me valore y que me acompañe, que me cuide y me proteja, pero no podré llamarle...amor mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario